RAW… el único camino COMO PRUEBA DE AUTENTICIDAD

RAW… el único camino COMO PRUEBA DE AUTENTICIDAD

Desde IRCC recomendamos dar lectura e intentar entender, al menos de forma general, acerca del proceso de construcción de una imagen digital, para incorporar elementos y criterios a la hora de posicionarse sobre el debate en torno a la manipulación digital.

El formato RAW o negativo digital es un archivo ‘en bruto’, es decir, un archivo sin procesar. La imagen captada ni se procesa ni se comprime. De hecho, el archivo RAW no es ninguna imagen. La imagen que vemos en la pantalla LCD de la cámara, o cuando abrimos ese archivo en un programa de edición RAW, es una versión JPG de la imagen captada. Por todo ello es necesario un revelado con un software específico de revelado RAW, y precisamente por todas esas razones se conoce como negativo digital.

Los archivos RAW generalmente constan de tres partes principales: los datos RAW reales del sensor de imagen, una vista previa JPG procesada por la cámara, más toda la información relevante de encabezado y metadatos incorporada.

RAW es pues un formato de archivo propietario, vinculado a un modelo de cámara específico: la extensión de archivo RAW de Canon es .CR2, Nikon es .NEF, Olympus es .ORF, Sony es .ARW, etc.

Asimismo, la mayoría de las marcas disponen de su propio software de revelado RAW, que se acostumbra a ofrecer con la propia cámara:
- Canon: Digital Photo Professional
- Nikon: View NX2 y Capture NX-D
- Olympus: Olympus Viewer
- Panasonic / Pentax: SILKYPI
- Sony: RAW Viewer

Los reveladores RAW de terceras marcas más conocidos y utilizados son: Adobe Lightroom, Adobe Camera Raw (ACR) y Capture One Pro, entre otros.

Cuando seleccionamos disparar en formato RAW, la cámara no aplica ningún algoritmo sobre la información obtenida, esto quiere decir que con este archivo conservamos hasta el más pequeño detalle que ha logrado captar nuestro sensor. Los ficheros RAW llevan como apéndice (tags) los ajustes que la cámara tuviera en el momento del disparo.

El RAW es neutro y se conforma de valores digitales para cada pixel. La luz que llega a cada píxel se convierte en una carga eléctrica que al final se traduce en un valor digital, más alto cuanta más luz haya incidido. Cada píxel capta sólo una componente de color siguiendo un patrón que se repite.

En la figura anterior se muestra cómo se capturan los datos de imagen en una cámara digital. El sensor es un conjunto de “fotosites”. Un “fotosite” consiste en un fotodetector, que es esencialmente un contador de fotones, bajo un filtro "rojo", "verde" o "azul". Tras una exposición, el recuento de fotones en cada fotosite se realiza como un voltaje analógico. Este voltaje se lee de la matriz de sensores fila por fila en una secuencia ráster. La señal se muestrea para cada respuesta del fotosite y se convierte en términos digitales mediante un convertidor de analógico a digital (ADC). Estas muestras digitalizadas en el ADC son los datos de la imagen RAW del sensor. La imagen también indica que la configuración ISO de la cámara es un amplificador analógico anterior al ADC. El aumento de la amplificación, para un ISO más alto, amplifica las señales de bajo nivel, pero a costa de amplificar también el ruido del sensor.

Cada píxel del fichero RAW tiene una única componente de color, R, G o B, no las tres. Obtener las otras dos componentes de color para cada píxel y que además tengan el valor RGB correcto es el objetivo del revelado RAW, que se lleva a cabo en varias etapas básicas.

El revelado RAW se lleva a cabo a través de un procesador (DSP-Digital Signal Processor) y consiste en varios procesos:

- El demosaico (demosaicing).

Se llama demosaico a la tarea de estimar las dos componentes de color que faltan en cada píxel. Consiste en un algoritmo de interpolación cromática (conocida en inglés como demosaicing o demosaicking) y es un proceso digital de imagen utilizado para reconstruir una imagen en color mediante las muestras cromáticas incompletas adquiridas desde un sensor de imagen recubierto con un mosaico de filtro de color (CFA – Color Filter Array). La mayoría de las cámaras digitales adquieren la información de color de la imagen utilizando un único sensor, el cual está recubierto de un mosaico de filtros que separan la luz en tres componentes, generalmente Rojo Verde y Azul (Mosaico de Bayer). La interpolación cromática permite obtener para cada pixel la información de color correspondiente.

- La corrección gamma.

Consiste en un factor corrector que define la relación entre el valor numérico de un píxel y su luminosidad real. Sin gamma, las sombras capturadas por las cámaras digitales no aparecerían como lo hacen ante nuestros ojos, pues nuestros ojos no perciben la luz como lo hacen las cámaras.

- La conversión del espacio de color.

Se trata de la conversión de los valores RGB provenientes de la imagen RAW a un espacio de color RGB estándar apropiado al dispositivo de visualización. Este paso utiliza la configuración de balance de blancos de la cámara.

- Ajustes personalizados de control de imagen y modos de imagen (Picture Control & Settings).

Contraste, brillo, saturación, tono, enfoque, etc. Así como cualquier modo preconfigurado de disparo de cada modelo de cámara (vívido, retrato, paisaje, monocromo, binario, etc).

- Compresión JPG.

La cámara siempre produce un JPG incluso si se dispara en modo RAW únicamente. La vista previa en la pantalla LCD tras cualquier disparo de cámara es un JPG, producido tras todos los procesos arriba descritos. Cuando capturamos una escena en JPG, la cámara está generando un archivo RAW provisional, que inmediatamente procesa, ajustando el color, el tono y la nitidez, y a continuación comprime, descartando mucha información y convirtiéndolo en un archivo JPG de 8 bits por canal que es guardado en la tarjeta de memoria.

Por tanto, se ha de tener en cuenta que casi cualquier cámara digital dispara siempre en modo RAW y que, si elegimos guardar la imagen como JPG, estamos encargando una conversión desde RAW a JPG al software incorporado en la cámara.

El formato JPG es un formato de compresión con pérdidas, lo que significa que cuando nuestra cámara guarda la foto en JPG, automáticamente le aplica una serie de ajustes "destructivos" como contraste, saturación, balance de blancos, nitidez, etc. (se aplican a la imagen sin posibilidad de recuperarla sin estos ajustes).

En cambio, en el formato RAW no se aplican estos ajustes, sino que se almacena toda la información en el archivo y somos nosotros mismos los que, a la hora de revelar la fotografía, decidimos aplicarlos a nuestro gusto. Por eso siempre será mucho más recomendable disparar en RAW si pretendes revelar tus fotografías para darles el valor deseado según preferencias u objetivo del revelado.

La cuestión es pues decidir si se desea hacer la conversión desde el formato RAW en la propia cámara o posteriormente en un PC, asumiendo las ventajas o limitaciones que conlleva lo uno o lo otro. Produciendo únicamente un fichero JPG en cámara, se ponen en compromiso y de forma irreversible en el momento del disparo varios de los principales aspectos de la calidad de una imagen, como el equilibrio de blancos, el contraste general, la saturación de colores, o la de contar con 16 bits frente a 8 bits a posteriori a la hora de trabajar sombras o luminosidad de la imagen.

Para algunos fotógrafos, la velocidad y facilidad de uso es capital. Pero para otros, que deseen obtener la mayor calidad posible sin perder información de su imagen original, o deseen en futuro acreditar la veracidad de la misma, se plantearán disparar en RAW siempre.

Solo a través del conocimiento y comprensión del proceso de construcción de una imagen, se puede concluir de forma contundente que la aportación del fichero RAW de la misma, es la única vía de acreditación de autenticidad de una fotografía, asumiendo que desde el estado neutro que implica el RAW (carente de ajustes de pre-edición y post-edición), se pueden medir y cuantificar los valores de procesado decididos en cámara (mediante ajustes personalizados a aplicar al JPG) y/o fuera de cámara (mediante software de edición en PC).

Y debe ser tenido en cuenta, que las posibilidades de edición o procesado existentes a día de hoy en la propia cámara, con respecto a la imagen original o neutra del RAW, son tan amplias como mediante software de edición digital fuera de cámara.

Ahondando en la hipotética cuestión sobre dónde se encuentre localizado el procesado o edición de una la imagen, D.David Campbell en la investigación para World Press Photo recogida en su trabajo "THE INTEGRITY OF THE IMAGE" cita lo siguiente:

- La diferencia es la localización del procesado: el procesado del JPG se realiza en la cámara siguiendo los algoritmos del fabricante (o complementados por el fotógrafo), mientras que la conversión y procesado del RAW se lleva a cabo fuera de la cámara bajo el control del fotógrafo.

- La suposición de que podemos tener imagen original de cámara, que puede considerarse como una imagen original auténtica, no es sostenible.

No nos alejamos de la realidad si afirmamos que el objetivo n°1 de los algoritmos de procesado de los archivos JPG en cámara, es impresionar al propietario de la cámara. Los fabricantes ajustan los parámetros para conseguir fotografías lo más llamativas posibles. Por lo tanto, los valores de procesado introducidos suelen ser altos para lograr esa saturación y esa nitidez que vemos en la pantalla LCD. 

De esta forma, un hecho constatable en los modelos más recientes de cámara introducidos por la mayoría de fabricantes, es que nos podemos encontrar con muchas más opciones de “perfiles de cámara” (Picture Style o Picture Control), siendo estas mucho más agresivas en el resultado final producido con respecto a la neutralidad del RAW del que emanan. ¿Es que acaso los fabricantes de cámaras réflex o las modernas sin espejo, pretendan no perder la carrera en ofrecer al usuario “brillantes” fotografías en cámara, emulando a cualquier “App” con “brillantes” filtros psicodélicos que producen no menos “brillantes” fotografías desde nuestros teléfonos móviles?

Véase un ejemplo clarificador de lo que estamos tratando. Una fotografía tomada mediante opción de disparo “RAW+JPG” conjunta en una Nikon Z7, utilizando el modo “binario” como opción de “Picture Control” o preset de cámara. El resultado del JPG producido en cámara es el siguiente,

En tanto la vista de la imagen neutra de la misma escena que nos muestra el RAW es la siguiente,