La ambigüedad e incongruencia de un JPG de cámara como soporte original

La ambigüedad e incongruencia de un JPG de cámara como soporte original

La cámara siempre produce un JPG incluso si se dispara en modo RAW únicamente. La vista previa en la pantalla LCD tras cualquier disparo de cámara es un JPG provisional generado desde la información del RAW, que es inmediatamente procesada, ajustando el color, el tono y la nitidez, y comprimida a un archivo JPG (8 bits por canal) conforme al algoritmo de procesado del fabricante del modelo de cámara.

Un hecho constatable en los modelos más recientes de cámara introducidos por la mayoría de los fabricantes, es que nos podemos encontrar con muchas más opciones de “perfiles de cámara” (Picture Style o Picture Control), siendo estas mucho más agresivas en el resultado final producido con respecto a la neutralidad del RAW del que emanan.

Es una tendencia clara en las cámaras réflex actuales o las modernas sin espejo, donde el usuario puede encontrar múltiples opciones de filtros y efectos creativos, permitiendo con ello la obtención de un amplio abanico de imágenes JPG en cámara para una misma escena, y que en la práctica emulan a cualquier “App” de dispositivos móviles que proporciona filtros psicodélicos.

Si nos adentramos en los menús de la Nikon Z7, podemos observar cómo se ha evolucionado desde los antiguos modos de disparo “Estándar”, “Intenso”, “Paisaje”,… hasta encontrarnos con sorprendentes opciones de hasta 20 modalidades de “Picture Control Creativo”: “Sueño”, “Pop”, “Dramático”, “Melancólico”, “Binario”,…. disponiendo además de precisos controles sobre el nivel del efecto.

Y estas imágenes no son más que un limitado ejemplo de muchas posibilidades de obtención de un JPG directo de cámara al que no se ha efectuado ningún procesado posterior en PC. Vista comparativa del RAW respecto a varias opciones de JPG directos de cámara:

 

Es por tanto evidente que las posibilidades de edición o procesado existentes a día de hoy para generar un JPG en cámara, con respecto a la imagen original o neutra del RAW del que parten, son tan amplias como mediante software de edición digital fuera de cámara.

Cada certamen fotográfico de temática naturaleza o fotoperiodismo, publica sus bases conforme a su propio criterio, si bien es importante puntualizar que:

-          En aquellos certámenes de fotografía donde no se solicita ningún fichero original como acreditación de veracidad de cada fotografía, las imágenes a concurso pueden ni siquiera proceder de una cámara.

-          En aquellos otros donde se solicita el fichero RAW pero igualmente se admite la presentación de un JPG producido en cámara como garantía de autenticidad del propio fichero JPG presentado a concurso (el cual puede además recibir procesado adicional en PC), están concurriendo dos perfiles de participantes:

    ·1- Los que concurren con un RAW como soporte original – cuyas fotografías JPG serán evaluadas según las limitaciones de procesado de sus bases con respecto al RAW original.

    ·2- Los que concurren con un JPG original de cámara como soporte original – cuyas fotografías JPG reveladas y presentadas a concurso serán evaluadas con respecto al JPG original, el cual contiene con seguridad una carga de procesado ilimitada en cámara con aplicación de filtros creativos, que no son evaluadas por el certamen puesto que ese fichero es tomado como base de referencia original.

Es evidente y razonable pensar, ante la admisión de fichero RAW y de JPG original de cámara, que aquel fotógrafo que no haga uso del JPG original para participar en esta clase de certámenes fotográficos, estará perdiendo infinitas opciones de producción digital de su imagen en cámara no haciendo uso de “filtros creativos”, frente a aquellos que participan con soporte RAW.

Resulta por tanto ambiguo e incongruente, encontrar certámenes que, si bien están en su legítimo derecho de admitir fotografías basadas en JPG original junto con fotografías basadas en RAW, publican en sus bases incongruencias como “limitar la edición a ajustes moderados de contraste, valores tonales, gradación, balance de blancos, color y saturación”, dado que dejan fuera de control toda la carga de procesado aplicada al JPG producida en cámara.

Y todo ello en un contexto de supuesto “control efectivo” sobre la originalidad del fichero JPG de cámara, que puede ser susceptible de mayor nivel de manipulaciones con respecto a un fichero RAW.

Si el objetivo de esos certámenes de fotografía de naturaleza o fotoperiodismo, es dar cabida a un mayor aforo de participación admitiendo un JPG original como soporte, lo razonable sería clasificar en categorías distintas con respecto a la participación con RAW original, pues la realidad es que son dos certámenes en uno solo.

IRCC está alineado con el criterio de la gran mayoría de reputados certámenes fotográficos, que únicamente admiten el fichero RAW o DNG original nativo, como soporte acreditativo de autenticidad de la fotografía.

La obtención de certificaciones en base a un fichero JPG original de cámara, acredita que la imagen JPG editada se corresponde con el mencionado fichero original de cámara, dentro de los límites de revelado establecidos, si bien no será admitida en la mayoría de los concursos de fotografía, según dictaminen sus bases, al no disponer de un fichero RAW o DNG nativo de cámara como soporte.

Solo a través del conocimiento y comprensión del proceso de construcción de una imagen, se puede concluir de forma contundente que la aportación del fichero RAW de la misma, es la única vía de acreditación de autenticidad de una fotografía, asumiendo que desde el estado neutro que implica el RAW (carente de ajustes de pre-edición y post-edición), se pueden medir y cuantificar los valores de procesado