Manifiesto ético

La ética de la fotografía al igual que la ética de la vida, se basa en el respeto. Determinar un comportamiento basado en valores, forma parte de la filosofía de compromiso de IRCC, donde defendemos la necesidad de mantener los más altos modelos éticos en los diversos ámbitos de nuestras actuaciones, con el ánimo de ser ejemplo de integridad y comportamiento. La transparencia y la honestidad son fundamentales para la credibilidad de la fotografía, pero ésta no será posible sin la actitud responsable del fotógrafo.

La conducta ética de un fotógrafo forma parte de su conducta ética como persona. Las normas de comportamiento deben ser ejemplares en cualquier ámbito o contexto general y en el desempeño de la actividad fotográfica en particular. Y por tanto es una obligación el estar informado y conocer con detalle las particularidades de nuestra profesión o afición como fotógrafos, para aprender a diferenciar lo correcto de aquello que no lo es. Para un fotógrafo de naturaleza, fotoperiodista o documentalista, es fundamental el conocer los diferentes códigos éticos inherentes a la actividad fotográfica.

La razón de ser de un código ético es la de difundir un comportamiento respetuoso y sostenible que evite impactos negativos a la vida salvaje y su medio. Una forma de lograr un mejor comportamiento durante nuestra actividad como observadores y fotógrafos es ser consciente de los problemas que podemos ocasionar, incluso con nuestra sola presencia en el lugar.

En el ámbito de la fotografía de naturaleza, la vida salvaje se enfrenta a peligros sin precedentes para su supervivencia. En las últimas décadas, la pérdida de hábitat, el cambio climático, el tráfico de fauna silvestre, o la contaminación entre otros factores, han provocado el descenso catastrófico de poblaciones de aves, insectos, mamíferos, reptiles y anfibios. La fotografía de naturaleza tiene la capacidad de fomentar el asombro y respeto de la gente por la misma, así como es una herramienta fundamental para inspirar el deseo de proteger el medio natural. Y si bien una gran mayoría captura visualmente la naturaleza de forma honesta y cuidadosa, existen por el contrario aquellos que, sin apenas escrúpulos, toman atajos a expensas del motivo a fotografiar, con la intención de conseguir una imagen a cualquier precio.

El fotoperiodista tiene la responsabilidad de documentar a la sociedad y preservar su historia con imágenes, actuando como testigo para el público y teniendo como principal meta el registrar visualmente eventos importantes y acontecimientos de interés social, de una manera honesta y con la prudencia de observar que las fotografías pueden causar grandes daños si son tomadas sin sensibilidad o respeto, o en condiciones manipuladas.

Desde IRCC se considera imprescindible la necesidad de ahondar en la descripción de principios y valores, promover razones y sentimientos, y orientar procedimientos, acciones y conductas, dirigidas a la conformación de una ética que repercuta en la construcción de una sociedad respetuosa con su entorno.

En virtud de todo lo cual, el fotógrafo solicitante declara su acuerdo con el compromiso, valores y normas de conducta expresadas en el presente manifiesto, así como haber leído todas o aquellas secciones a continuación enlazadas, que resulten pertinentes o aplicables a esta fotografía en particular.

Anexo 1 – Anexo 2 – Anexo 3 – Anexo 4 – Anexo 5